B. F. Skinner creía que los niños aprenden el lenguaje a través del condicionamiento operante; en otras palabras, los niños reciben “recompensas” por usar el lenguaje de manera funcional. Por ejemplo, una niña aprende a decir la palabra “beber” cuando tiene sed; recibe algo de beber, lo que refuerza su uso de la palabra para tomar una copa, y así seguirá haciéndolo. Esto sigue a la contingencia de cuatro períodos que Skinner creía que era la base del desarrollo del lenguaje: operaciones motivadoras, estímulos discriminativos, respuesta y estímulos reforzantes. Skinner también sugirió que los niños aprendieran el lenguaje a través de la imitación de los demás, incitando y dando forma.
Chomsky: Dispositivo de adquisición de lenguaje
El trabajo de Noam Chomsky discute las bases biológicas del lenguaje y afirma que los niños tienen habilidades innatas para aprender el idioma. Chomsky califica esta habilidad innata como “dispositivo de adquisición del lenguaje”. Cree que los niños aprenden instintivamente el lenguaje sin ninguna instrucción formal. También cree que los niños tienen una necesidad natural de usar el lenguaje, y que en ausencia de un lenguaje formal los niños desarrollarán un sistema de comunicación para satisfacer sus necesidades. Ha observado que todos los niños cometen el mismo tipo de errores lingüísticos, independientemente del idioma que se les enseñe. Chomsky también cree en la existencia de una “gramática universal”, que postula que hay ciertas reglas gramaticales que comparten todas las lenguas humanas. Sin embargo, su investigación no identifica áreas del cerebro ni una base genética que permita la capacidad innata de los humanos para el lenguaje.
Piaget: Asimilación y Alojamiento
La teoría del desarrollo del lenguaje de Jean Piaget sugiere que los niños utilizan tanto la asimilación como la acomodación para aprender el idioma. La asimilación es el proceso de cambiar el entorno para colocar la información en un esquema (o idea) ya existente. El alojamiento es el proceso de cambiar el esquema para adaptarse al nuevo entorno. Piaget creía que los niños primero necesitan desarrollarse mentalmente antes de que pueda ocurrir la adquisición del lenguaje. Según él, los niños primero crean estructuras mentales dentro de la mente (esquemas) y a partir de estos esquemas, ocurre el desarrollo del lenguaje.
Vygotsky: Zona de Desarrollo Proximal
La teoría del desarrollo del lenguaje de Lev Vygotsky se centró en el aprendizaje social y la zona de desarrollo proximal (ZPD). El ZPD es un nivel de desarrollo que se obtiene cuando los niños participan en interacciones sociales con otros; es la distancia entre el potencial de aprendizaje de un niño y el aprendizaje real que tiene lugar. La teoría de Vygotsky también demostró que Piaget subestimó la importancia de las interacciones sociales en el desarrollo del lenguaje. Las teorías de Piaget y Vygotsky a menudo se comparan entre sí, y ambas se han utilizado con éxito en el campo de la educación.
ACTIVIDADES PARA PROMOVER EL DESARROLLO DEL LENGUAJE
9 Actividades para desarrollar el lenguaje en niños de 0 – 1 años
Repitiendo sonidos que hacen otras personas
Es importante comenzar con sonidos que los bebés hayan producido en el gorjeo. Utilizar estos sonidos y pedirles que luego los imiten, les dará la posibilidad a los pequeños de realizar una actividad que ellos puedan imitar con facilidad. Posteriormente, y cuando el niños ya puedan repetir estos sonidos, pídeles que realicen sonidos que no hayan producido espontáneamente.
Realizar rutinas o actividades acompañando a estas con sonidos, favorece mucho el lenguaje en bebés. Por ejemplo, mientras se destapa una botella se puede realizar el sonido “p/p/p”. Otras maneras de repetir sonido son: soplar con el niño, enseñarle a que diga “Ah”, aplaudir, inflar las mejillas, entre otras.
Adicionalmente, se puede emplear sonidos labiales (que son los más sencillos de imitar): “b”, “m” y “p”.
Respondiendo ademanes con ademanes
Sujeta las manos del bebé y enséñale a decir “adiós”, a aplaudir, etc. Conforme el pequeño vaya aprendiendo, deja de hacerlo de manera conjunta y solo asiste al bebé cuando no lo haga adecuadamente. Llegará un momento que sabrá qué debe hacer y lo hará por su propia cuenta.
Repitiendo sílabas iguales 2 o 3 veces
Con esta actividad, los bebés comenzarán a incorporar los sonidos que forman palabras. Desde luego que esto lo harán de un modo intuitivo a esta edad. Para ello, dile dos o tres veces la sílaba “ma”, “ma”, “ma”, puedes repetir la sílaba “pa”, “pa” para que el niño aprenda a decir papá o mamá, según el caso. También le puedes enseñar a decir “pum” para expresar que una puerta se cierra, por ejemplo.
Es importante reconocer que, aunque se le reitere una sílaba más que otras, los niños pueden aleatoriamente repetir la sílaba que le resulte más sencilla auditivamente y fonológicamente. De allí se desprenderá la primera palabra que el bebé diga.
Dar órdenes simples
A esta edad, los niños comienzan a aprender ciertas órdenes de 1 palabra. Es prudente enseñarles a cerrar una puerta, sentarse, sujetar un vaso o su biberón, etc. Por ejemplo, puedes decirle: “siéntate”, “toma” (ofreciéndole algo), “cierra”, “abre” o “dame”. Tras la orden, si el niño reacciona correctamente, demuéstrale tu agrado diciendo ¡muy bien! O algo similar. En caso que el niño no logre comprender la orden, realiza la acción luego de decir la orden. Por ejemplo si has dicho “cierra”, entonces realiza dicha acción, para que el niño comprenda posteriormente qué es lo que deseas que él haga.
Enseñándole el “No”
Para poder enseñar esta afirmación es importante que, tras decirla, se haga con firmeza y siempre en el mismo tono de voz (ni muy suave, ni muy elevado). Mírale fijo mientras le dice la orden. Además, es de utilidad que mientras se le está diciendo que “No”, se le sujete de las manos con suavidad o se le quite aquello que ha cogido.
En un primer momento el niño no comprenderá que debe dejar de hacer aquello que está haciendo, pero luego de cierta cantidad de repeticiones, el niño comprenderá y es posible que comience también a decir dicha palabra con la misma entonación que lo ha hecho el adulto.
Combinando dos sílabas diferentes
En los primeros intentos de hablar por parte del niño, intenta combinar dos sílabas diferentes. Es importante que cuando se escoja una palabra de dos sílabas se le repita varias veces. Incluso es posible hacer este ejercicio por días o por semanas enteras. Por ejemplo, se puede escoger la palabra ca – sa y repetirla varias veces. Es importante que se asocie la palabra hablada con la cosa, es decir con el hogar del niño, por ejemplo.
Respondiendo a preguntas simples con respuestas que no sean orales
Durante esta etapa los bebés comienzan a observar todo lo que hay a su alrededor y, posteriormente, imitan. Para ello es de mucha utilidad hacerles preguntas sencillas y acompañar las respuestas con acciones. Por ejemplo: ¿A dónde está tu pelota? Tras lo cual se le puede sujetar de la mano al pequeño y llevarlo hasta donde se encuentre dicho objeto, diciendo “acá está tu pelota”.
Imita la entonación de la voz de otras personas
Con el correr de los meses los bebés comienzan a distinguir los distintos tonos de voz. Así cerca de los 9 o 10 meses, diferencian el tono de varios de los miembros de la familia.
Aprovechando este momento se les puede ayudar a imitar el sonido de diferentes animales domésticos. Por ejemplo, cuando el niño vea un perro, se les puede decir “guau guau”, cuando vea un gato, “miau, miau” y cuando vea un ave se les puede decir “pi pi”.
Luego de cierta cantidad de repeticiones y tiempo de asimilación por parte del niño, comenzará a imitar dichos sonidos con tan solo ver dichos animales; sea de forma presencial o también en imágenes de papel.
Es frecuente que los niños pequeños confundan algunos otros animales como un caballo con un perro; o un león o tigre con un gato. Esto suele ocurrir cuando los niños, un poco más grandes ya, empiezan a fijar su atención por breves momentos en imágenes o en vídeos. Si en estos aparecen dichos animales como un tigre o león, ellos dirán “miau” o “guau guau” si ven un caballo. Es importante no corregirlos ya que, a esta corta edad, las categorías de distinción de los animales son amplias.
Empleando una sola sílaba para designar a una persona u objeto
Elige 2 o 3 objetos que sean bien conocidos por el niño. Por ejemplo: biberón, leche, agua y juguete. Luego escóndelos en una habitación y pídele al niño que los busque hasta encontrarlos. Es importante que el adulto acompañe al niño en la búsqueda. También debemos recordar que todo objeto que se encuentre fuera de su vista, a esta edad, desaparece para el niño (antes de los 8 o 9 meses) por lo que debemos tener esto en cuenta.
Tras encontrar juntos los objetos, es importante mencionarlos al menos con una sílaba. Por ejemplo: “le – che” aunque el niño podrá repetir solamente “le” o “che”, según cada caso.
13 Actividades para fomentar el lenguaje en niños de 2 – 3 años
A partir de los dos años, comienza a abrirse un abanico de posibilidades que, por su crecimiento cognitivo los niños serán capaces de percibir, imitar y aprender de los adultos.
Siempre debemos recordar que todo aprendizaje (y más los aprendizajes ligados con el lenguaje oral) se aprenden en relación con otra persona.
Entre los 2 y los 4 años, los pequeños tienen un potencial de incorporación de palabras que nunca se vuelve a repetir en ningún momento de su vida. Esto quiere decir que los pequeños, a esta edad, aprenden muchas más palabras por día que en otro momento de sus vidas. Esto se debe a cuestiones genéticas que, vinculadas con una alimentación adecuada, produce un crecimiento cognitivo exuberante. Es por ello que, en líneas generales, la mayoría de los niños aprenden a hablar entre los 2 y los 3 años.
Veamos, a continuación, algunas sugerencias para desarrollar el lenguaje en niños de 2 – 3 años.
No corrijas todo el tiempo al niño mientras esté hablando
Deja que se exprese tal y como él/ella pueda hacerlo. Luego, habrá tiempo para que le corrijas pero evita hacerlo a todo momento si no menciona la palabra que tú quieres del modo adecuado.
Háblales pausado pero no demasiado
Los niños de esta edad tienen mayor capacidad de comprensión si se les habla en un tono habitual, pausado pero no usando lenguaje que imita a un bebé (tipo guagua). Habla claro y los niños te entenderán a la perfección, especialmente si usas frases cortas y palabras conocidas para ellos.
Cuéntales lo que estás haciendo
Cuando el niño vea que tú u otro adulto de la casa están haciendo algo, relata con palabras sencillas aquello que estáis haciendo. Por ejemplo; si han de colgar un cuadro, cuéntale qué herramientas utilizarás y cómo piensas colgar dicho cuadro. Es posible que, tras esta experiencia (o cualquier otra) los niños luego quieran imitar y colgar otro cuadro, por ejemplo. También es posible que los niños quieran ayudar espontáneamente en la actividad ¡Deja que vivan esta experiencia maravillosa para ambos!
Invítalo para que te imite en algunas actividades
Por ejemplo, lee un libro y pídele que él haga lo mismo con otro libro. Haz que dibuje con hojas de papel e intente imitar esta acción o cualquier otra.
Un baño de palabras cotidianas
Cuando el niño vea que tú estás haciendo alguna actividad en el hogar, relata lo que estás haciendo. Por ejemplo, dile: “Mira, estoy haciendo tu comida ¡Fíjate qué rica que quedará!”
También podemos comentar aquello que está haciendo el niño. Por ejemplo: “tú estás jugando con tu camión mientras mamá te prepara la comida para almorzar”.
Mostrando juguetes
A esta edad los niños reconocen muchos de los objetos que hay en el hogar. Utiliza diferentes objetos para mostrárselos y luego preguntarle “¿Qué es esto?” Es importante que, para comenzar, no se escojan más de 5 o 6 objetos y que se les muestre un objeto a la vez para no confundir al pequeño.
Haciendo preguntas cortas
Realízale preguntas cortas sobre algo en particular. Por ejemplo, si acaba de llegar alguien al hogar puedes preguntarle: ¿Sabes quién es? O ¿Quién llegó?
Es importante que escojas preguntas que, al responder sean breves para el niño. Así el niño responderá palabras sueltas para las respuestas o bien oraciones de 2 palabras. Esto resultará sencillo y atractivo a la vez pues comenzará a interconectar diferentes palabras entre sí. Cuando el pequeño diga, por ejemplo: “Gata” tú añade “Sí, la gata Mimi”, por ejemplo.
Aprendiendo relaciones espaciales
Coloca 3 o 4 objetos en diferentes partes de la casa y dile al niño que se encuentran cerca o lejos según cada caso. Por ejemplo: si has colocado una pelota sobre la mesa y este objeto está cerca del niño dile: “La pelota está cerca. Encuéntrala”. Si por el contrario se ha colocado un juguete lejos de donde se encuentra él, entonces dile “El juguete está lejos”. De este modo, los niños comienzan a incorporar la importancia de las distancias y las relaciones espaciales que posteriormente les ayudarán en varios aprendizajes escolares.
Enseñando diferencias de volumen
Coloca 2 o 3 objetos frente al niño. Es importante que los objetos estén a la misma altura que el niño, por lo que los objetos podrían estar sobre una mesa y ambos (niño y adulto) sentados al lado de esta. Es importante que estos objetos sean de diferente tamaño y peso.
Cuando le acerques un objeto o él mismo lo coja en sus manos, dile: “Este objeto es grande/pequeño, liviano o pesado” (según corresponda). Haz lo mismo con cada objeto que le acercas. De este modo, los niños, al manipular cada objeto podrán percibir las diferencias de tamaño, peso y volumen.
Jugando con “adentro y afuera”
Para esta actividad necesitarás cajas, bolsas, juguetes variados del niño, pelotas pequeñas.
Coloca los objetos (por ejemplo las pelotas) esparcidas sobre algún lugar. Puede ser una habitación o una mesa. Luego coloca la caja o la bolsa y lleva una pelota dentro de la caja o bolsa.
Dile: “la pelota está dentro de la caja/bolsa”. Repite la acción una vez más y ayuda para que el niño lleve otra pelota o juguete dentro de la caja o bolsa.
Aprendiendo con órdenes
A esta edad los niños ya pueden responder a una orden combinada. Por ejemplo, dile: “sácate los zapatos” pero también puedes decirle: “sácate los zapatos y guárdalos en el mueble”.
Posteriormente puedes pedirle que responda a dos órdenes que nos estén relacionadas entre sí. Por ejemplo: “dame la pelota y ponte los zapatos”.
Aprendiendo de los libros de cuentos
Escoge libros de cuentos que tengan imágenes (preferentemente dibujos) claros y coloridos. Nombra los objetos que allí se ven. Por ejemplo: “¿Quién es?”, “¿Qué es eso?”. Luego comienza relatando el cuento.
Es importante que escojas cuentos breves ya que no tendrás demasiado tiempo su atención plena. Emplea tonos de voz diferentes para cada uno de los personajes. Si puedes actuar (personificar a los personajes), mucho mejor. El niño se sentirá parte del cuento con más facilidad y te escuchará por más tiempo.
Cuando suceda algo importante en el cuento, pregúntale: “¿Qué pasó?”, “¿Qué fue lo que pasó?”, “¿Qué hicieron?”, “¿Qué lograron?”, etc.
La cueva del oso
Para esta actividad solamente necesitarás tener libres las dos manos. Coloca tus dedos en dirección hacia la palma (como cerrando la palma pero no lo hagas del todo, pues deberás formar un túnel con los dedos). Luego, dile al niño: “Esta es la cueva del oso ¿Quieres que salga el oso? Debemos llamarle para que salga”
Haz que el niño llame al oso diciendo “Oso” o bien golpeando con sus propios dedos la parte de arriba de la cueva (de tus manos).
Con tu otra mano, coloca el dedo índice del lado contrario que se encuentre el niño y haz como si se tratara de un animal que se mueve.
Una vez que el oso haya salido de su cueva, pregúntale al niño: “¿Cómo hace el oso? Y espera que el niño responda.
Este mismo juego se puede hacer con un oso, vaca, gallina, gusano, etc.
Actividades para estimular el lenguaje en niños de 3 – 4 años
Conforme va avanzando el tiempo y la edad de los niños, es importante realizar un desarrollo del lenguaje oral acorde a sus necesidades. Para ellos, es importante aclarar que, en líneas generales un niño entre 3 y 4 años debe haber adquirido el lenguaje, aunque este sea algo tosco pues posteriormente se irá perfeccionando con la práctica.
Si a esta edad, el pequeño aún no emite palabras que sean comprensibles para los adultos; es decir, si el niño habla pero en un pseudo-idioma que aún no es entendible para otros adultos que no sean sus padres, entonces es conveniente realizar una consulta con un foniatra o algún profesional relacionado con la fonoaudiología o terapia ocupacional. En relación a ello, veamos algunos mitos comunes referidos al desarrollo del lenguaje que podrán ayudar a padres de niños en esta edad.
Mitos sobre la demora en adquirir el lenguaje en niños de 3 – 4 años
• Sus hermanos mayores le dan todo y por eso no tiene necesidad de pedir
Una cosa es aquello que el niño aún no puede decir (que se vincula más con el lenguaje hablado y que generalmente sí puede estar un poco disminuido) pero eso no implica que el niño no pueda comprender aquello que se le dice. Por tanto, debemos estar atentos para observar si el niño entiende más allá de aún no poder expresarse correctamente.
Por otra parte, la ayuda desmesurada o sobreprotectora por parte de hermanos mayores, tíos, abuelos o padres solamente perjudicará su adquisición del habla.
• Los niños hablan más tarde que las niñas, así que no debo preocuparme
Si bien es cierto que los niños (varones) aprenden a hablar (en líneas generales) un poco después que las niñas esto resulta insignificante, por lo que la estimulación adecuada para ambos niños (varones o mujeres) resulta indispensable.
Si existe un atraso relevante, no se explica por la diferencia de género y debemos observar esto para evitar futuras complicaciones.
• Es un niño/a flojo. Esa es la razón por la que no habla
Los niños deseen aprenden el lenguaje y, en consecuencia, poder comunicarse. A esto debemos recordar que desde el nacimiento hasta esta edad es la madre (o quien cumpla dicho rol) quien debe decodificar aquello que le ocurre al niño/a en todo momento. Por tanto, a esta edad en la que ellos ya tienen cierto dominio, querrán hacerse comprender. Prueba de ello es que los niños aprenden una palabra nueva y la repiten incansables veces durante cierto tiempo.
• Ya aprenderá cuando crezca
Si bien existe un tiempo de contemplación, un niño que a esta edad (entre los 3 y los 4 años) aún no haya adquirido el lenguaje oral, requiere de una intervención. Los problemas en el desarrollo del lenguaje que se trabajen tempranamente, evitan problemas posteriores en el desarrollo.
A continuación, veremos algunas actividades cotidianas de estimulación para niños entre 3 y 4 años.
7 Actividades para desarrollar el lenguaje en niños de 3 – 4 años
Leer cuentos que sean de su interés
A esta edad ya notarás que algunos cuentos atraen más al pequeño que otros. Detente unos minutos luego de leer algunas líneas y hazle preguntas que puedan responder juntos. Por ejemplo: “En el cuento ¿Qué le pasaba al protagonista? (puedes reemplazar esta palabra por el nombre de quien sea el protagonista del cuento) ¿Y quién o quienes lo ayudaron?”
Escoge cuentos breves y que tengan dibujos o imágenes para que el niño vea mientras tú lees. Intenta, como siempre, ir cambiando la entonación de la voz según se trate de una pregunta, una exclamación, etc.
También puedes escoger libros con imágenes (sin texto) para que juntamente vayan relatando lo que sucede y descubriendo en cada imagen aquello que le sucede a los personajes.
Jugar al veo – veo
Este juego clásico les ayuda a estimular la memoria semántica. Adicionalmente, es un juego perfecto para incorporar adjetivos mientras se les dan las diferentes pistas a los niños.
Al llevar a cabo este juego, es importante que siempre seamos modelos iniciales, para que el niño sepa cómo es el juego y qué se espera que haga.
Juegos de roles
A esta edad tanto los juegos de mímica como los juegos de roles son ideales para compartir un momento con los niños. No solo adquirirán el lenguaje sino que comenzarán a percibir los diferentes tonos de voz de los diferentes personajes que imiten o realicen intercambio de roles.
Aprendiendo los tiempos pasados
A esta edad es común que los pequeños comiencen a relatar breves historias de lo que les ha sucedido (por ejemplo durante la visita a la casa de la abuela o en el jardín de infantes).
Mientras el niño relata su historia, escucha con atención e incorpora el tiempo pasado dentro del relato. También puedes armar las oraciones más completas. Por ejemplo, si el niño dice: “jugué con Camila”, se le puede decir “¡Qué bien! Hoy en el jardín jugaste con Camila”.
También se puede emplear experiencias futuras utilizando este tiempo y expresiones como: “Iremos a”, “Tendremos que”, etc.
El juego de los dados con imágenes
Para esta actividad necesitaremos un dado (que se puede hacer en papel) y colocar diferentes imágenes.
Cada participante debe lanzar el dado 2 veces y armar una historia con ambas imágenes. Si ambas veces que se tira el dado, se repite la misma imagen, se puede lanzar el dado una tercera vez o hasta que se consigan al menos 2 imágenes diferentes.
Puedes establecer pautas para el relato de la historia como por ejemplo: comenzar diciendo: “Había una vez…”
Relacionado la palabra con la finalidad
Muéstrale al niño diferentes objetos que sean conocidos por él y pídele que te indique para qué se usa. Por ejemplo: “¿Qué es esto? (Un martillo) Y ¿Para qué lo usamos?”. Aguarda que el niño responda y si comete algún error intenta indagar las razones de dicha equivocación. Luego dile: “El martillo lo usamos para martillar cuando queremos, por ejemplo, colgar un cuadro ¿No?”
Enseñándole a decir “por favor” y “gracias”
A esta edad los pequeños ya pueden decir ambas palabras. Tras una acción que él pida añádele la palabra por favor y tras darle dicho pedido, dile que finalice diciendo gracias. Luego pídele que repita: “Si tú quieres que te alcance la leche ¿Cómo se dice? Se dice: Mamá quiero la leche, por favor y después de que te doy la leche ¿Qué decimos?, decimos gracias”.
Actividades para desarrollar el lenguaje en niños de 4 – 5 años
Como los pequeños de esta edad, generalmente, ya han adquirido lenguaje oral, es importante basar dicha estimulación en dos corrientes:
• La estimulación sensorial. Aquí, sugerimos realizar juegos en donde los pequeños deban emplear los movimientos corporales y las expresiones faciales. Esto favorecerá a expresarse de mejor forma.
• La estimulación del lenguaje propiamente dicho. En esta parte, será preciso aumentar progresivamente la cantidad de palabras, ayudándoles en cuanto a la articulación y combinación de palabras para que la frase tenga sentido.
¿Cómo se puede trabajar la estimulación sensorial en niños de 4 – 5 años?
Aquí os proponemos algunas actividades para que se estimule a los pequeños en este aspecto.
Utiliza el espejo
Coloca al niño frente a espejo y dile que, por ejemplo, imite diferentes acciones:
• Rasca tu cabeza con la mano derecha. Ahora hazlo con el codo izquierdo.
• Lleva tu rodilla izquierda al pecho. Procura no perder el equilibrio.
• Imita a un animal. Por ejemplo; un mono, un loro, un perro, etc.
• Imita a tu mamá o a tu papá hablando.
• Haz como si fueses una nube que trae tormenta.
Se pueden utilizar cualquier tipo de imitación que sea oportuna.
Mural de colores
En este caso necesitaremos un afiche, papel grande o manteles de papel y temperas. Dejaremos que los niños coloquen un poco de tempera de diferentes colores en sus dedos y que creen un mural con su imaginación.
Utiliza tijeras y pinceles
Siempre y cuando se trate de tijeras para niños, estas y los pinceles les ayudan notablemente a estimular sus destrezas motoras, lo que les facilitará el sostén adecuado de lápices y lapiceras para poder comenzar a escribir años posteriores.
El teatrillo mudo
Con ayuda de títeres, crea un teatrillo sobre ladrones y policías, princesas y príncipes o cualquier otra temática. La consigna aquí es que los niños no deben decir ni una palabra, sino que se deberán comunicar mediante gestos o sonidos.
ENFOQUES TEORICOS DEL DESARROLLO DEL LENGUAJE Y SUS AUTORES
El desarrollo del lenguaje se encuentra ligado a la madurez cerebral del infante y al contexto sociofamiliar en el que se esté desarrollando, el lenguaje infantil se inicia con un periodo prelingüístico en el que el bebé emite pequeños balbuceos los cuales se irán convirtiendo poco a poco en expresiones sonoras, estas adquieren un significado contextual permitiendo que pueda expresarse con las personas de su entorno.
El proceso de desarrollo del lenguaje ha sido explicado a lo largo de la historia desde distintas perspectivas o teorías influyendo por un lado en el modo en el que se comprende la adquisición de lenguaje desde un punto de vista evolutivo y pedagógico.
TEORÍAS DE APRENDIZAJE
Benjamin Lee Whorf
La teoría que utiliza para explicar el lenguaje es el determinismo, este consiste en considerar el lenguaje como una herramienta que determina nuestro pensamiento.
Existe dos versiones del determinismo: débil y fuerte
Débil: trata de la lengua de un hablante tiene cierta influencia en la forma que éste conceptualiza y memoriza la realidad fundamental a nivel semántico.
Fuerte: el lenguaje determina totalmente el pensamiento hasta a tal punto que el lenguaje y el pensamiento son lo mismo.
Burrhus Frederic Skinner
La teoría que utiliza este autor es el conductismo, el dice que todas nuestras características son conductas el ser humano no tiene nada innato a la hora de aprender el lenguaje, según esta teoría los niños reproducen todos los sonidos de todos los idiomas y los padres reforzarán selectivamente a través de la atención o aprobación los que correspondieren a la lengua nativa. Dicho refuerzo selectivo daría como resultado la producción de palabras.
Una vez que el niño fuera capaz de hablar ,podría producir una emisión por ejemplo el niño podría pedir pan y ser reforzado al pedir lo que pide.
Avram Noam Chomsky
La teoría que utiliza para explicar el lenguaje es el innatismo, Chomsky afirma que todos los seres humanos tenemos unas capacidades innatas las cuales nos permite desarrollar el lenguaje. Él dice que aunque tengamos unas capacidades innatas hay una periodo crítico para el lenguaje el cual va desde el nacimiento hasta la pubertad, el dice que es necesario diferenciar entre adquisición del lenguaje y aprendizaje del lenguaje.
Jean William Fritz Piaget
La teoría que utiliza Piaget para explicar el lenguaje es el constructivismo defiende que el lenguaje hablado tiene dos fases más diferenciadas las cuales son:
Egocentrismo en esta etapa el niño adquiere su lenguaje según sus necesidades y su propio yo.
El lenguaje social es la etapa en la que las relaciones sociales marcan el lenguaje.
La formación del símbolo en el niño este explica el modo en el que el lenguaje se subordina a la inteligencia
La imagen mental en el niño explica los procesos mentales que hace posible el lenguaje.
Lev Semiónovich Vygotski
La teoría que utiliza para explicar el lenguaje es el enfoque social ,trata que el origen del lenguaje es social es una herramienta para poder comunicarnos y nos comunicamos para realizar intercambios sociales, su trabajo teórico a influido en los estudios sobre el desarrollo cognitivo infantil especialmente sobre los procesos de memoria la solución de problemas y la relación entre lenguaje y pensamiento, Vygotsky mantenía que el desarrollo intelectual del niño es contingente a su dominio de los medios sociales de pensamiento es decir del lenguaje.
John Brunner
La teoría que utiliza para explicar el lenguaje es la neurolingüística quiere conciliar la postura de Piaget con la de Vygotsky parte de la base de la teoría de Piaget pero afirma que el lenguaje modifica el desarrollo del pensamiento y en eso coincide con Vygotsky, el mantuvo que el niño aprendiera a hablar a través de la interacción con la madre.
También considero que deben darse marcos de interacción social adecuados para que tenga lugar el aprendizaje y llamo a esto andamiaje.
Bruner afirma que la relación con los agentes externos es fundamental desde el nacimiento existiendo una continuidad funcional entre la comunicación prelingüística de los primeros meses y el lenguaje.
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